THINKING MU por Sergio Alday – Luna Marbán

Cada día, son más los “locos” del mundo de la moda que dejan grandes compañías para arriesgarse con la suya propia de un modo sostenible y ético. Thinking Mu llega desde Barcelona a todo el mundo. Luna Marbán, estilista, (lunamarban.com) ha charlado con ellos y esto es lo que le han contado”

infinite-fuelEntrevistamos a Pepe Barguño, uno de los fundadores de la marca ecológica Thinking Mu. En sus diseños utilizan fibras naturales y pigmentos biodegradables certificados, prescindiendo de productos procedentes de animales. Reducen el gasto de agua en toda su cadena de producción y, además, sus papeles y etiquetas están fabricados en un taller local que recupera sus restos de fibra textil y le añaden semillas.

En su página web explican muy bien dicho proceso: thinkingmu.com

LM: ¿Cómo nació la idea de Thinking Mu?

PB: En un principio éramos dos socios dedicados al textil de siempre, habíamos trabajado para grandes compañías y tuvimos también nuestra propia firma hacia el año 2007, que se llamaba Intrépida Mu y que fue el inicio de Thinking Mu. Más adelante decidimos asociarnos con otros dos amigos que tenían un estudio de diseño gráfico, y ahí es cuando nació Thinking Mu, en el año 2010. Nos especializamos en camisetas de algodón ecológico, ya que por lo joven del mercado sostenible dentro de la moda, era lo que mejor iba encajando. La gente todavía no entendía lo ecológico o el comercio justo en la moda, y lo relacionaba con la comida; esto fue lo más difícil al empezar y, aunque ahora va genial porque la tendencia social ya está ahí, antes ¡Éramos unos locos!

LM: ¿De dónde viene vuestra materia prima?

PB: La materia prima viene principalmente de India y de Perú, aunque ahora estamos explorando nuevos proyectos en Brasil. Igualmente, intentamos realizar aquí el máximo de procesos posibles, pero últimamente tenemos un mayor volumen de producciones y es más complicado.

LM: ¿Tenéis mucho público extranjero?

PB: Si, se ha internacionalizado durante el año pasado y ahora mismo estamos representados en Estados Unidos por Urban Fitters. En Japón tenemos varios distribuidores con muchas tiendas y por Europa estamos también en diversos países, pero el mercado en España nos funciona muy bien.

LM: ¿Qué tipo de personas compran vuestra firma?

PB: La verdad es que compra todo tipo de gente porque el activista sostenible no compra, ni a nosotros ni a nadie; son gente que realmente aboga por no consumir o por consumir lo menos posible, que en realidad es el principio de la sostenibilidad, consumir poco y mejor. Nosotros intentamos hacer colecciones atemporales que tengan calidades buenas, que tras un año sigan en buenas condiciones si las has tratado bien, y que las producciones no sean tan grandes como para que te encuentres a alguien con la misma camiseta en el semáforo de enfrente.

En realidad nos compran personas que están más relacionadas con el mundo de la moda que con la sostenibilidad. Y aunque no les importe mucho que sea sostenible la prenda que han comprado ahí, ya le estamos dando información.

LM: ¿Cuándo comenzaste a tener esa conciencia medioambiental?

PB: Estuve viajando mucho cuando terminé mis estudios de Sociología y Botánica; cuando montamos la firma yo tenía conocimientos sobre textil, pero me importaba más el mensaje que se transmitía con las prendas que las prendas en sí. El objetivo nunca fue crear moda, lo hicimos porque como profesionales, eso era lo que mejor sabíamos hacer. Luego fuimos siempre buscando un poquito más allá, apoyándonos en el mensaje y en la naturaleza del proyecto desde el inicio.

Yo tengo otros proyectos fuera de la moda pero relacionados con la sostenibilidad, uno es un producto ecológico y local a domicilio, y el otro es sobre bio-construcción y aislamiento térmico; una empresa de papel que utiliza los restos de algodón ecológico que nos sobran de las producciones.

¿Quieres leerlo en formato revista? CLICA AQUÍ