RECOGIDAS DE FIRMAS ONLINE. ¿SON EFECTIVAS? por Laia García

En la actualidad está muy de moda difundir de forma compulsiva las diversas recogidas online de firmas para combatir lo que consideramos injusto. En los anuncios que difundimos nos piden una cantidad mínima de firmas para poder “cambiar la ley”. Eso nos dicen. ¿Nos mienten? Veamos.

firma_blogCuando nos planteamos participar en una recogida de firmas, debemos tener claro qué pretendemos conseguir: mostrar un rechazo multitudinario hacia un hecho concreto y esperar a que alguien con cierto poder se apiade de nuestra lucha o acceder a un mecanismo legal protocolizado que obligue a quien tiene ese poder a escuchar nuestra reivindicación y a votar sobre ciertas medidas a tomar al respecto.

Si pretendemos lo primero, chapeau. Que se recojan tres millones de firmas contra el Toro de la Vega muestra la voluntad mayoritaria de la ciudadanía; un deseo de abolición. ¿Algo más? No. De hecho, siempre podrán decir que no es fiable el número de firmas por lo poco rigurosa que fue la recogida de las mismas. Por ello, si lo que pretendíamos era lo segundo, debemos seguir leyendo.

Para que las firmas sean válidas, debemos cumplir ciertos requisitos. Uno de ellos es que consten nuestro nombre, apellidos y DNI. Una de las páginas más conocidas en este momento por lo que a las recogidas online de firmas se refiere, es la de Change.org. Si nos fijamos, no encontramos espacio en el que facilitar nuestro DNI. ¿Cómo se autentican las firmas si no pueden ni identificarnos? No, nuestras firmas no serán autenticadas. Por lo tanto, no serán contabilizadas de forma oficial en ningún proceso legal. Tengamos en cuenta, además, otra cosa: recogida de “firmas”. ¿Dónde está nuestra firma? Aquello que nos diferencia de otra persona, aquello que un perito podrá determinar si he escrito yo o no, aquello que impide que alguien con mi nombre, mis apellidos y mi DNI firme a diestro y siniestro sin mi consentimiento, ¿dónde está? En ningún sitio. A veces ni tan siquiera la exposición de motivos o las medidas concretas que representa que estamos apoyando se muestran en la pantalla en la que nos piden que firmemos.

Entonces, ¿no podemos recoger firmas online de forma totalmente válida, legal y efectiva? Sí, por fin tenemos una manera de hacerlo, entrando en mifirma.com, que cubre el vacío legal que otras páginas similares tienen. Para firmar en cualquier iniciativa de esta web necesitamos certificado digital, que es análogo a nuestra firma manuscrita. Solo de esta manera podremos ser identificados y, por lo tanto, contabilizados para un proceso legal como sería una Iniciativa Legislativa Popular (por todos y todas conocida tras la ILP Prou!). Solo de esta manera podremos hacer llegar nuestra reivindicación a una cámara compuesta por personas con capacidad de modificar leyes. El proceso es más costoso, obvio, pero solo así los frutos jurídicos tendrán posibilidad de ser alcanzados.

No puedo terminar este artículo de otra forma que no sea pidiendo precaución a la hora de facilitar de forma indiscriminada nuestros datos personales a páginas web del tipo de la de Change.org, mayoritariamente alojadas en el extranjero y de cuyo/a Administrador/a desconocemos la identidad. Recordemos cuan peligroso puede ser para nosotros/as y cuánto dinero pueden estar ganando a nuestra costa, comercializando con nuestros datos.