“MI VIDA EN FACEBOOK” por Sara Martín Blanco

Facebook es una de las grandes redes sociales que en la actualidad registra un mayor número de usuarios. Gracias a ésta, las personas de diferentes partes del mundo pueden estar conectadas y compartir información de manera instantánea. Pero, ¿a qué precio?

Facebook, la gran red social por excelencia, nace en 2003 como resultado de la pericia de cuatro estudiantes de la Universidad de Harvard: el creador Mark Zuckerberg, y los cofundadores Eduardo Saverin, Chris Hughes y Dustin Moskovitz [1]. Actualmente, el número de usuarios registrados ha alcanzado los 1000 millones, superando a los inscritos en otras grandes redes sociales como Myspace, Tuenti o Twitter [2].

¿Qué ofrece Facebook?

“Facebook te ayuda a comunicarte y compartir con las personas que forman parte de tu vida”, dice la página de acceso. Y así es, mediante las herramientas de búsqueda y sugerencias, Facebook ofrece la posibilidad de reencontrar amigos del pasado o de hacer nuevas amistades, entablando conversaciones instantáneas a través del chat. Cualquier usuario puede diseñar su propio perfil, compartiendo en el muro imágenes, canciones, vídeos, logotipos, frases, etc., y permitiendo, a su vez, la publicación de comentarios y valoraciones de los amigos aceptados. Las aplicaciones lúdicas ofrecen entretenimiento, y las galletas de la suerte, una frase alentadora. Con sus miles de aplicaciones, esta red social permite que sus usuarios estén conectados los unos con los otros, aquí y ahora.

La privacidad

Además de todas las aplicaciones y los servicios ofrecidos por Facebook, esta red social proporciona herramientas de seguridad que permiten, en principio, que la información publicada sea solo visible por aquellos miembros que uno decida que lo sea. Mediante la creación y enumeración de grupos, e incluso, personalización de los contactos, cada usuario puede elegir a qué información personal pueden acceder los demás. Pero un descuido puede comprometer la vida de una persona hasta límites insospechados. En el documental <<Víctimas del Facebook>> [3], aparecen ejemplos de vidas truncadas y profesiones comprometidas por una mala gestión de la información publicada: todos los datos que cedemos (nuestra fecha de nacimiento, formación académica, gustos e intereses, correo electrónico así como nuestra situación sentimental) queda expuesta públicamente en Facebook. Esto quiere decir que nuestro perfil es siempre completamente visible en internet (podemos acceder a él a través de Google), y, una vez que toda esa información es expuesta, ya no puede eliminarse. Cualquier hacker podrá acceder a ella en un futuro, adoptar la identidad de otra persona, robar la información, manipularla o exponerla; es decir, participar de la ciberdelincuencia.

Facebook, como conocedor del problema que supone el ciberacoso, dispone de un software que monotoriza todas las conversaciones de los usuarios, analizando, exhaustivamente, todas las frases y las palabras escritas. Cualquier información considerada sospechosa es enviada a la policía [4]. Tal es el control que se ejerce sobre los comentarios de los usuarios, que ya se ha creado un cuerpo especial de la policía en Nueva York exclusivamente para vigilar Facebook y Twitter. Se trata, afirman, de poder controlar los movimientos sociales y poder intervenir para prevenir las concentraciones alteradoras del orden social [5].

Facebook adiction disorden (FAD) [6]

Todo el abanico de entretenimientos que ofrece Facebook con sus muchas aplicaciones para instalar y con la pluralidad de amistades para solicitar, ha empezado a provocar entre la población usuaria una cierta adicción. Así lo ha demostrado un estudio realizado en la Universidad del País Vasco, afirmando que existen determinados grupos de jóvenes con más tendencia que otros a padecer dicho síntoma adictivo (se estima en un total de 350 millones de personas las que padecen este trastorno en el mundo) [7]. Se clasifican en siete los indicios de una clara dependencia a Facebook, habiendo de padecer dos o tres de ellos durante al menos 6 u 8 meses: la revisión continuada de Facebook (iniciar sesión, actualizar el estado con frecuencia, esperar comentarios de terceros…); el síndrome de abstinencia o inquietud cuando surge algún problema de conexión; la reducción de otras actividades sociales; la preferencia por la vida virtual (chatear con los amigos o publicar); la creación de una lista enorme de amigos en los que la mayoría son desconocidos; la satisfacción que supone la utilización de Facebook; el trastorno del sueño.  Como es de esperar, esta dependencia a la red social conlleva algunas consecuencias, que pueden ir desde la creación de una identidad ficticia por parte de los usuarios al aislamiento social o a la obesidad derivada del sedentarismo [8].

Reflexión

Facebook es un libro abierto: en él podemos leer los diferentes capítulos de nuestras vidas. Y es que, en definitiva, esta red expone públicamente lo que debería conformar el ámbito privado de cada cual -y no solo a nuestros amigos, sino también a empresas y a usuarios desconocidos-. Facebook no solo supone un derroche de la privacidad, sino que además puede crear una adicción. ¿Es, entonces, Facebook perjudicial? La respuesta está en el uso que se le quiera dar a esta herramienta como red social. Parece primordial, en este caso, conocer qué implica convertirse en usuario, ya que Facebook ha sido protagonista del inicio de muchas historias positivas y enriquecedoras, pero también de la desdicha de muchas otras.


[1] Vid. “Millonarios por accidente” en http://youtu.be/i8H_7Am05hU y “Multimillonarios por accidente, El nacimiento de Facebook” en http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/27133/Multimillonarios_por_accidente_El_nacimiento_de_facebook. Consultados por última vez en octubre de 2013

[2] “Manejar la privacidad en Facebook” en http://www.consumer.es/web/es/tecnologia/internet/2009/03/09/183489.php. Consultado por última vez en octubre de 2013

[3] “Documental Odisea–Víctimas del Facebook” en https://www.youtube.com/watch?v=lsi2s3jjz0Y. Consultado por última vez en octubre de 2013

[4]  “Facebook vigila, monitorea y reporta a la policía conversaciones de usuarios para prevenir `ciberacoso´” en http://www.unafuente.sinembargo.mx/16-07-2012/facebook-vigila-monitorea-y-reporta-a-la-policia-conversaciones-de-usuarios-para-prevenir-ciberacoso/

[5] “Un cuerpo de policía para vigilar Twitter y Facebook” en http://www.larazon.es/detalle_hemeroteca/noticias/LA_RAZON_391906/7838-la-policia-de-nueva-york-crea-un-cuerpo-para-vigilar-twitter-y-facebook#.UlxhxdJSgTg

[6] “Adicción a Facebook” en http://depsicologia.com/adiccion-a-facebook/

[7] “Adicción a Facebook” en http://depsicologia.com/adiccion-a-facebook/

[8] “7 síntomas que indican tu adicción a Facebook” en http://carloscabrera.net/7-sintomas-que-indican-tu-adiccion-a-facebook/