“La potencia de una alimentación cruda” por Luis García

Una de las tendencias en alimentación que actualmente está tomando popularidad en todo el mundo es la dieta crudivegana, que consiste en tomar frutas y verduras crudas. Las razones que están detrás de este aumento de interés por dicha dieta son los batidos verdes tomados por las celebrities y las grandes propiedades que dicen tener para nuestro organismo.

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Ilustración: Alfredo A. Martínez

Sin embargo, la gente no conoce realmente en qué consiste una dieta basada en crudos y cuáles son sus principales beneficios para nuestra salud.Para llevar una alimentación de este tipo no es necesario comer alimentos crudos al 100%, sino que cada persona, en función de lo que le venga mejor, incluirá un porcentaje diferente en su dieta. A partir de un 70% crudo estaríamos hablando de una dieta crudivegana.

Como decimos, una alimentación crudivegana es aquella que  utiliza los vegetales crudos,  y por esto se entiende que no han sido sometidos a más de 40 grados. Visto así, puede parecer que tiene pocas posibilidades culinarias, que puede ser monótona o que solo se toman zumos y ensaladas: es un error. La alimentación crudivegana es muy amplia y casi cualquier plato culinario tiene su versión adaptada, así podemos encontrar pizzas, lasañas, mahonesas, tiramisú, tartas, sopas, etc.

Lo interesante de la alimentación cruda es que al no haber sido sometida a calor, conserva todos sus nutrientes, sobre todo vitaminas y minerales, que en el caso de ser cocinados, se pierden en parte. Por otro lado, serán alimentos ricos en enzimas que nos ayudarán en todos los procesos de nuestro organismo.

Además, una alimentación cruda bien estructurada contiene alimentos ricos en líquidos, por lo que nos mantiene nutridos a nivel celular y con un buen balance hídrico. También es una alimentación muy depurativa, interesante para bajar los niveles de toxemia en nuestro organismo, bajar de peso o mantener nuestra piel más luminosa e hidratada.

Resumiendo, ¿cuáles son los beneficios de la dieta crudivegana?

-  Más vitaminas y minerales.

-  Más antioxidantes.

-  Mayor aporte enzimático.

-  Mayor cantidad de líquido.

-  Menos toxemia.

-  Mayor depuración.

-  Reducción de la grasa corporal.

La alimentación cruda es más sencilla de llevar en los lugares donde hay altas temperaturas todo el año o en las estaciones  cálidas. En los lugares donde las estaciones son muy extremas, una solución sería que en primavera y verano la cantidad de alimentos crudos se ampliara, y que en los meses fríos se reduzca este porcentaje. En todo caso, dependerá de la tolerancia de cada persona a este tipo de alimentación.

En realidad, aunque son muchos los años que nos separan de nuestros hermanos los primates, ellos son los que tienen el sistema digestivo más similar al nuestro, estando fisiológicamente más próximos a ellos que a cualquier otra especie, por esto, es interesante observar cómo ingieren únicamente alimentos crudos y ricos en líquidos (frutas y verduras), tal y como se los ofrece la naturaleza. Para nosotros, al habernos distanciado de nuestros instintos y de esta alimentación con el paso de los siglos, resulta complicado imaginar el regreso a este tipo de nutrición.

Aunque no lo parezca, incorporar crudos a nuestra alimentación es muy fácil, ya que no hace falta que sea cruda al 100% (ni siquiera sería recomendable): basta con un plato en cada comida. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una ensalada en la comida y una crema cruda en la cena. Son formas fáciles de aportar un plato crudo cada día y no renunciar a otros cocinados que nos gusten y de los que no queremos prescindir.

Cada persona tendrá que aumentar o disminuir sus niveles de crudos en función de sus necesidades y sus preferencias, porque hay que recordar que lo más importante a la hora de comer es disfrutar y que nos siente bien, a nivel físico y emocional. En cualquier caso, siempre debe haber un aporte importante de crudos en nuestras comidas para asegurarnos una mayor ingesta de mircronutrientes y enzimas.