¿HACIA DÓNDE VAMOS? por Noemí Alba

Atravesamos tiempos convulsos de guerras, crisis y catástrofes medioambientales. ¿Nos encontramos en un punto sin retorno? Los avances científicos y tecnológicos serán la clave que nos permita alcanzar una sociedad verdaderamente evolucionada.

Foto: Seven Resist

Foto: Seven Resist

Desde que el ser humano se irguió sobre sus piernas y levantó la mirada al cielo, la curiosidad y la necesidad de modificar el entorno para el propio beneficio se convirtió en una de las características inherentes de la especie.

A lo largo de los siglos y las distintas civilizaciones de la historia, el desarrollo tecnológico para controlar el medio ha sido la base de la evolución social y de la mejora de las capacidades humanas.

Pero aunque tendemos a avanzar hacia objetivos más elevados, el camino del progreso no es un trazo continuo y en línea recta, sino que se interrumpe y, a veces, también retrocede. Esto se debe a que la naturaleza de la especie humana es cambiante, y la energía del conjunto social puede agotarse en un momento dado;  también ocurren choques de civilizaciones que provocan la decadencia y la degeneración de los avances logrados hasta entonces.

¿En qué punto nos encontramos actualmente? Vivimos en un mundo en crisis, inmerso en un sistema que gira en torno al dinero y que consume los recursos del planeta de forma desenfrenada y nada práctica, provocando un alarmante deterioro ecológico y la desigualdad más abismal entre países e individuos.  De manera paralela, la ciencia y la tecnología avanzan a una velocidad vertiginosa, ofreciendo ciertas comodidades a un sector de la población y al hemisferio más afortunado.

¿Hemos llegado aquí para simplemente autodestruirnos? ¿Se puede reparar este daño?

El Proyecto Venus propone un rediseño de la cultura, las ciudades y, sobretodo, nuestros principios, aplicando los avances tecnológicos alcanzados para construir una sociedad sostenible y abundante, optimizando el aprovechamiento de las energías que ofrece la Tierra. Un mundo sin pobreza, sin deuda, sin hambre y sin guerras, donde el objetivo diario sea el desarrollo personal. ¿Utópico? Sí. ¿Imposible? En absoluto.

En “Paraíso o Perdición”, Jacque Fresco y Roxanne Meadows nos hablan de este proyecto como única alternativa ante el fracaso al que nos condena cualquier sistema político conocido hasta ahora.

“Amenaza cibernética”,por contra, nos enfrenta con la cara oscura y peligrosa de la tecnología, o más bien, con el uso más nefasto que se puede hacer de ella, mediante sabotajes informáticos en un mundo permanentemente interconectado, donde liberar un virus o explosionar una bomba puede llegar a ser tan sencillo como pulsar un botón.

“2036, una visita al futuro”, presenta la problemática global a la que nos dirigimos de forma irremediable si mantenemos nuestros hábitos y nuestro sistema de vida actual. A pesar de todo, también se avecinan grandes avances en la investigación contra ciertas enfermedades, ropas inteligentes que hidraten la piel y aporten las vitaminas necesarias o diseños de prótesis e implantes con unas expectativas espectaculares.

“Smart cities, cerca de la utopía”, emitido por “El Escarabajo Verde” de TVE, hace un viaje por distintas ciudades pioneras en propuestas responsables y sostenibles con el medioambiente y  el aprovechamiento eficiente de las energías renovables.

El  Movimiento Zeitgeist, inspirado en Proyecto Venus, es un movimiento social dedicado a la difusión y  creación de un nuevo sistema socioeconómico basado en recursos y no en deuda (dinero), a través de un uso de la ciencia que  permita el desarrollo de la prosperidad  humana, salud  pública y  responsabilidad ambiental generación tras  generación. Los documentales “Zeitgeist: the movie” y “Zeitgeist: Addendum”, de Peter Joseph, se centran en destacar el espíritu de dominación y el ansia de poder del ser humano, así como las mentiras que se orquestan para mantener controlada a la población, por medio de  un recorrido histórico que desemboca en la decadencia del presente  y en unas perspectivas de futuro bastante pesimistas, con una única solución factible.

Sucede a menudo que el ser humano no es capaz de reaccionar hasta que no se encuentra al borde del precipicio. En el caso de civilizaciones antiguas, ya perdidas en la oscuridad de los tiempos,  fue demasiado tarde. Hoy, contamos con redes de comunicación que nos permiten informarnos para la prevención, así como reflexionar, valorar y decidir sobre nuestro futuro. El que caigamos al abismo dependerá, en última instancia, de nuestra capacidad de acción.

«Tenemos las mentes, el conocimiento, la tecnología y la viabilidad para construir una civilización completamente nueva». Jacque Fresco

 

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