EN ESTE MALDITO SITIO DONDE REINA LA TRISTEZA por Ediciones Ochodoscuatro

“En ese sitio maldito donde reina la tristeza… Reflexiones sobre las cárceles de animales humanos y no humanos”. Escrito por la Asamblea antiespecista de Madrid, edita Ochodoscuatro ediciones. Madrid 2014. 176 páginas, 19×13 cm, 6 euros. Gratis en pdf en: ochodoscuatroediciones.org

ENESEMALDITO¿Alguna vez has pensado, escuchado, dicho, leído o escrito que el zoo es una cárcel? ¿Y que el circo también lo es? ¿Alguna vez has pensado, escuchado, dicho, leído o escrito que los animales explotados por los humanos están presos? ¿Que viven en el encierro y en el aislamiento? ¿Que son torturados? ¿Que son olvidados por la mayoría de la sociedad? ¿Alguna vez has visto una granja? ¿Alguna vez has visto una cárcel?

Pensando que detrás de esas expresiones debía haber algo, la Asamblea antiespecista de Madrid ha escrito un libro que sale a mediados de este mes publicado por Ochodoscuatro ediciones, con el título: “En ese sitio maldito donde reina la tristeza… Reflexiones sobre las cárceles de animales humanos y no humanos”. La idea era hacer un análisis sistematizado de los paralelismos entre esas diferentes formas de encierro, y desde luego que lo han conseguido.

¿Qué sabemos sobre las prisiones? ¿Qué sabemos sobre los centros de explotación animal? ¿Cómo es vivir encerrado y sin derecho a cosas tan básicas como la intimidad? ¿Son quienes encierran mejores que aquellos a quienes encierran?

Para abordar la cuestión, el texto ha sido dividido en cuatro bloques, cuatro puntos desde los que enfocar la cuestión del encierro, cuatro ángulos desde los que intentar desenredar la maraña.

El primer bloque fija nuestra atención en la sociedad. La sociedad en y desde la que se encierra, la sociedad que en parte basa su funcionamiento en el encierro de determinados individuos considerados merecedores de ello. La sociedad que encuentra justificación ética para hacerlo, que se cree superior a aquellos que son encerrados. ¿Qué puede alegar un individuo para privar a otro de su libertad? Un perfecto andamiaje de ideas, mitos y dogmas sustenta la idea del encierro como algo no solo necesario, sino imprescindible e incluso natural.

El segundo bloque tiene como objeto de estudio los centros de reclusión, sean centros penitenciarios, granjas, zoos o laboratorios de experimentación con animales. ¿Cómo se determina la organización de estos espacios? ¿Cuáles son los criterios que priman a la hora de configurar dichos espacios? ¿Qué se busca conseguir mediante la arquitectura? Las propias condiciones del espacio nos dicen mucho acerca de los objetivos de quienes encierran. Cada muro y cada cerrojo están empapados de la ideología dominante, esa que pone el beneficio económico por encima de todo lo demás y de todos los demás.

El tercer bloque trata de acercarnos a la indeseable experiencia de vivir el encierro. ¿En qué condiciones viven quienes están privados del derecho a moverse y de qué manera eso acaba afectando a su forma de vivir y a su personalidad? El encierro afecta a todas las esferas de la vida del individuo, suponiendo una ruptura total con lo que había sido su vida hasta ese momento, e imponiéndole un nuevo medio y unos nuevos códigos a los que tendrá que adaptarse, con mayor o menor fortuna. ¿Cómo es y en qué se traduce realmente estar encerrado?

El cuarto bloque trata de aquellas personas que viven del encierro, es decir, carceleros, granjeros, experimentadores, “cuidadores” varios, y de todos los malabarismos que tiene que hacer su mente para no afrontar lo que es tan evidente, a saber, que su modo de vida se basa en robarle la vida a otros.

Por último, la Asamblea antiespecista se despide con una serie de consideraciones acerca de la libertad y mostrándonos cómo muchos individuos se rebelan y luchan contra su propio cautiverio, sea del tipo que sea, porque más allá de las diferencias de especie, una jaula es una jaula, y a nadie le gusta estar dentro.

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