Ciudad Muerta, Sociedad Muerta por Marta Arnaus

El 4 de febrero pasado se cumplieron 9 años de los hechos ocurridos en Palau Alòs de Barcelona, que fueron el punto de partida de un montaje policial, judicial y político. Ciutat Morta es el documental que destapa este caso y que, tras años de lucha y silencio, y tras recoger numerosos premios cinematográficos, recientemente ha sido emitido en la televisión pública catalana, causando un gran revuelo mediático y político.

Foto: CIutat Morta

Foto: CIutat Morta

4 de Febrero de 2006. La Guardia Urbana de Barcelona interviene en un antiguo teatro ocupado en el Casco Antiguo de Barcelona, donde estaba teniendo lugar una ruidosa fiesta. Durante la carga policial, alguien desde la azotea del edificio lanza una maceta y deja gravemente herido a un policía. Esa noche son inmediatamente detenidas siete personas acusadas de los altercados en la casa okupada. Ninguno de los detenidos estaba dentro del edificio en el momento de la intervención policial y dos de los detenidos ni siquiera se encontraban esa noche en el lugar de los hechos. Para inculparlos, la policía y el Ayuntamiento de Barcelona rápidamente cambiaron la versión de los hechos, afirmando que no fue una maceta sino una piedra lanzada desde fuera del edificio lo que dejó en coma al agente de policía.

Tras las primeras detenciones esa noche, los inculpados son gravemente torturados en las dependencias policiales y, por ello, son trasladados al Hospital del Mar. Allí se encuentra Patricia Heras, una chica de estética “gótica” y vinculada al movimiento queer, que está en la sala de espera de Urgencias por una caída en bicicleta esa misma noche. Su estética alerta de inmediato a los policías, que se la llevan detenida.

La sentencia estaba escrita de antemano. La juez no quiso escuchar las declaraciones de los inculpados. Tres de los siete detenidos, “casualmente” los de origen extracomunitario, fueron condenados a penas de entre 2 y 5 años de cárcel. Patricia Heras fue condenada a 3 años de cárcel por, supuestamente, haber lanzado una valla a un policía durante los altercados de esa noche. Sin embargo, Patricia solo estuvo 6 meses privada de libertad, pues el 26 de abril de 2011 decidió suicidarse.

En medio de tanto montaje, falsos atestados, cambios de versiones oficiales, limpieza de pruebas por parte de los servicios de limpieza del Ayuntamiento, corrupción, torturas y racismo, en medio de todo ello, no hay que perderse un “detalle” del caso: el teatro ocupado ilegalmente donde se celebraba la fiesta era un edificio propiedad del propio Ayuntamiento de Barcelona. Y ello permite entender bastantes cosas.

Foto: Jon Díez Supat - El Forat de la Vergonya

Foto: Jon Díez Supat – El Forat de la Vergonya

Primero, que en caso de no encontrarse al culpable que lanzó la maceta, legalmente, el responsable subsidiario de los daños causados al policía y quién debía responder por ello era el Ayuntamiento de Barcelona. Y eso no podía quedar así, claro.

Segundo: ¿qué hacía el Ayuntamiento permitiendo la ocupación ilegal de un edificio público para “raves” multitudinarias e interminables durante los fines de semana a pesar de las quejas continuas de los vecinos del barrio? Esa es una pregunta clave del caso 4F y cuya respuesta es sencilla: gentrificación.

El proceso de gentrificación que el Ayuntamiento estaba llevando a cabo en el barrio de la Ribera en el Casco Antiguo de Barcelona es lo que permite entender el alcance del caso 4F y el interés del Ayuntamiento y de sus políticos en buscar culpables, en lo que se podría llamar el “movimiento okupa”.

No hacía mucho, en el barrio de la Ribera se había vivido una cruenta lucha vecinal en contra de los planes de derribo del barrio que, literalmente, lo vendían a la “Marca Barcelona” y lo ponían al servicio del turismo y de la vivienda de alto standing. Como siempre en estos casos, se trataba de “hacer limpieza” y reemplazar a sus vecinos -en general de baja renta- por otros de mayor poder adquisitivo. El caso del Forat de la Vergonya aún escocía en el Ayuntamiento.

Foto: Isabel Esterman - El Forat de la Vergonya

Foto: Isabel Esterman – El Forat de la Vergonya

El Agujero de la Vergüenza, como lo bautizaron los vecinos, era un solar que se encontraba justo enfrente del teatro ocupado el 4F. Los vecinos reclamaban un espacio público en ese lugar, un lugar donde encontrarse, donde respirar en medio de las callejuelas estrechas del barrio. Pero el Ayuntamiento tenía ya acordado con empresas privadas un parking y viviendas de alto standing. La respuesta de los vecinos fue luchar en la calle y resistir, y con la ayuda del movimiento okupa consiguieron parar los planes del Ayuntamiento.

Dentro del marco del proceso gentrificador, el teatro ocupado podría interpretarse como una sucia estrategia del Ayuntamiento para desquiciar a los vecinos y fomentar su huida del barrio y, a su vez, estigmatizar al movimiento okupa, el cual estaba involucrado y comprometido en la lucha vecinal contra la gentrificación salvaje del barrio de la Ribera.Es más, el movimiento okupa siempre se había desmarcado de la ocupación del teatro para fiestas y, en innumerables ocasiones, había denunciado que no tenía nada que ver con ella. Pero desde el Ayuntamiento y los medios de comunicación afines que, tras los hechos del Forat, desataron la ira contra el movimiento okupa, insistían en difundir que los ocupantes del teatro pertenecían a dicho movimiento.

Y claro, no es muy difícil imaginar en todo este embrollo que, “casualmente”, todos los detenidos del caso 4F tuviesen algo en común (al menos para las mentes dementes policiales): una estética punk u okupa. Que la presunción de inocencia de un individuo se pueda medir por su estética o por su modo de vestir, dice mucho del Estado “de derecho” y del modelo de sociedad en el que vivimos.

En fin, no quiero explicar más e invito a todos los lectores a ver el documental, porque “Ciutat Morta” (Ciudad Muerta), el filme documental de Xavier Artigas y Xapo Ortega, además de ser una denuncia de este caso alarmante de venganza policial, de torturas sistemáticas y de corrupción política, judicial y policial, es sobre todo un homenaje a Patricia Heras, a la Poeta Muerta. Rodrigo Lanza, principal encausado del 4F y acusado de haber lanzado la supuesta piedra que hirió al policía dijo de Patricia: “Hay gente que es demasiado noble para vivir la mierda que vive y hay gente que es tan pura que no la aguanta. Cuando eres niño hay cosas que no puedes ver. Parece que se trata de crecer y hacerte duro, insensible a ciertas cosas, acostumbrarte. Pero Patri, a pesar de los años y de todo lo vivido, seguía teniendo esa sensibilidad de cuando eres niño”.

Foto: UrbanrulesBCN02 - El Forat de la Vergonya

Foto: UrbanrulesBCN02 – El Forat de la Vergonya

A las que nunca han llorado como perras escuchando violines.

A las que se ríen cuando alguien les habla de amor.

A las que no entienden una mierda de sentimientos y los pisotean.

A las que entierran secretos dolorosos y los dejan crecer.

A las que leen poesía y se aburren porque no entienden nada.

A las que nunca han llorado mientras se corren.

A las que son capaces de matar sentimientos sin mirar atrás.

A las que escupen sin ningún cariño palabras hirientes.

A las que no son capaces de dar.

A las que nunca han besado bajo una tormenta furiosa.

A las que han dejado de sonreír.

A las que los sueños les parecen infantiles.

A las que se llenan de deseos y sólo tienen ilusiones.

A las que conquistan por poder y se abandonan a sí mismas.

A las que se dejan vencer.

A las que no.

Patricia Heras

Descarga libre de “Ciutat Morta”:http://metromuster.cat/project/ciutat-morta-es/

Patricia Heras, Poeta Muerta, Ediciones Capirote, Barcelona, 2014.

“Poeta Muerta”, blog personal de Patricia Heras:http://poetadifunta.blogspot.com.es

Desmontaje 4-F, toda la información y documentos sobre el caso:http://www.desmontaje4f.org/

http://poetadifunta.blogspot.com.es/2011/02/comunicado-de-prensa-en-pleno.html