“BLACKFISH” por Tes Nehuén

BLACKFISHDirectora: Gabriela Cowperthwaite | Año: 2013
Productora: Dogwoof
Distribución en España: Karma Films

Hay ahí afuera millones de animales que necesitan nuestra ayuda, Blackfish nos invita a ponernos manos a la obra por ofrecerles un lugar mejor.

Cuando vi Liberad a Willy tendría yo unos nueve o diez años. El efecto fue: amor eterno hacia esos cetáceos enormes y pandas. Durante meses, deseé intensamente trabajar de entrenadora en un acuario con el objetivo de liberar a todas las orcas en cautiverio. Después, pasó el tiempo, no mi amor por estos animales, aunque mi vocación se desvirtuó un poco. El otro día, mientras veía Blackfish, recordé esas sensaciones y, aunque maldigo lo que se ha hecho con Keiko (la orca protagonista) y no volvería a ver esa película, no pude evitar que volviera a mi memoria.

Blackfish es mucho más que un documental impactante; es un libro de memorias: la de todos esos animales no humanos que viven en cautiverio y la de los humanos que por una serie de decisiones desafortunadas terminan siendo absorbidos por un sistema devastador, donde la vida no tiene ningún valor. Corrijo: donde el único valor que tiene la vida es monetario.

A través de documentos reales, Gabriela Cowperthwaite (la Directora), consigue introducirnos en los abusos a los que es capaz de llegar el ser humano por su avaricia y sus ansias de poder: engaños que ponen en peligro la vida de sus pares humanos y la de millones de animales no humanos.

Tilikum es una orca macho que vive en SeaWorld. Fue capturada en extrañas condiciones (primer engaño para cubrir un delito) en la costa de Islandia en 1983, cuando era un bebé. A partir de ese día y hasta la fecha, su vida podría definirse con dos palabras: estrés y frustración que acarrean una disminución en su esperanza de vida (segundo engaño para defender la cautividad). Tilikum se ha visto involucrada en la muerte de tres personas (tercer engaño para evitar que la verdad salga a la luz). Debido a eso, y a que su relación con el resto de las orcas del parque no es buena (más engaños para que el negocio no se tambalee), permanece las 24 horas del día flotando inmóvil en una piscina que la mantiene viva pero casi inanimada.

Blackfish recibió muy buenas críticas y tuvo un impacto impresionante; muchas personas cambiaron su forma de entender la vida de los animales y decidieron no seguir concurriendo a parques acuáticos. Entre los testimonios, cabe mencionar el de John Lasseter y Andrew Stanton (Pixar), quienes afirmaron que después de haber visto este documental, decidieron cambiar algunos aspectos de su “Finding Dory”, porque tomaron conciencia de lo nocivos que eran estos lugares. Además, diversas bandas cancelaron sus presentaciones en SeaWorld, afirmando que no deseaban contribuir con los abusos denunciados en Blackfish.

Cuando terminé de ver el documental, cerré los ojos y, como a los nueve años, supe que tenía que hacer algo. Lo vi. Embargado de una tristeza infinita, rodeado de personas que dicen amarlo pero que no saben darle lo único que necesita.

Tilikum simplemente flota sobre una piscina transparente y clorificada, añorando sus cientos de kilómetros diarios que podría y debería recorrer en el océano, donde tendría que estar. En este mismo instante, hay ahí afuera millones de animales que necesitan nuestra ayuda; Blackfish nos invita a ponernos manos a la obra para ofrecerles un lugar donde ya no seamos una amenaza.

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