“ACTIVISMO Y DEPORTE” por Alberto Peláez

Cuando llega el momento en el que te das cuenta de que respetar a los animales abarca a todas las especies, incluido aquellas que la mayoría de la gente ve como comida, vestimenta o diversión, decides dejar de ser partícipe de su explotación, maltrato y muerte; decides hacerte vegano/a”

1176180_235900069892846_322348633_n-2Hacerse vegano/a es una decisión basada únicamente en una cuestión ética, no por salud, ni por moda, ni por pertenecer a un grupo, solamente por el respeto a tus iguales, los animales. De hecho, la naturaleza ética de esta decisión es lo que la convierte en una postura normalmente cuestionada por tu entorno y la mayor parte de la sociedad.

 Al decidir, por cuestiones éticas, dejar de tratar a los animales como lo hace la mayoría de la gente, estás dando a entender, indirectamente, que tus amigos, tus compañeros de trabajo o tu familia, no se están comportando de manera correcta con ellos.

En el fondo, son muchas las personas que están de acuerdo con tu decisión, ya que nadie quiere maltratar animales, pero al ser una postura difícil de llevar a cabo a priori, necesitan engañarse, convencerse y justificarse, y para ello se desarrollan una serie de comportamientos y creencias destinados a autojustificar el consumo de animales, que van desde el sufrimiento de las plantas, pasando por el comportamiento de otros animales carnívoros o del hombre de las cavernas. Pero quizás, el argumento que más fuerza tiene y más daño hace, es el falso mito de que una alimentación vegana es nutricionalmente incompleta, insana y carente de energía. Todo el mundo, de pronto, parece estar preocupado por tu salud y te diagnostican todo tipo de carencias, ya que el estereotipo de persona vegana es alguien extremadamente delgada, con un tono pálido anémico y carente de energía.

Como le sucede a cualquier persona que se inicia en el veganismo, yo sufrí ese bombardeo, además por partida doble, puesto que al ser deportista de ultrafondo, todos mis amigos me auguraban un futuro lleno de carencias y decepciones deportivas. Como todos los mitos, no son más que eso, mitos, así que a medida que pasaban los meses, empecé a encontrarme mejor, con más energía y fuerza, más delgado dentro de un peso saludable, y mis marcas empezaron a bajar, lo cual se tradujo en buenos resultados deportivos, incluyendo varias victorias.

Fue entonces cuando empecé a vislumbrar una forma indirecta de crear conciencia y de hacer activismo en favor de los animales, promoviendo un estilo de vida sano y a pleno rendimiento en deportes muy exigentes, sin necesidad de explotar animales para conseguirlo. Y qué mejor forma de expresarlo que con hechos, ya que las palabras muchas veces no son creíbles, así que decidí que cada vez que subiese a un podio en una competición, lo haría con mi camiseta que dice “NO COMO ANIMALES”, dejando claro que no tenemos ninguna carencia, al contrario, y aunque la salud no sea lo que nos mueve a llevar este estilo de vida, es un efecto colateral que es bien recibido.

La motivación de mostrar lo erróneo del mito de la persona vegana débil, fue un motor para mis ganas de entrenar, de correr y de competir; ahora ya no corría solo por un motivo egoísta, ganar a las demás o superarme a mí mismo, ahora quería mostrar a la sociedad que siendo vegano no colaboras con el maltrato de animales y, de paso, estás más fuerte, sano y en forma. De este modo, es posible ayudar a la gente que no se atreve a dar el paso al veganismo, debido a  falsos mitos y creencias.

Creo que al llevar una alimentación vegana, tenemos una responsabilidad, y que, cuanto más activos seamos ayudando a los animales, mejor. No nos podemos quedar en  nuestro comportamiento individual, hay que ser parte activa del movimiento de liberación de los animales, rescatando, acogiendo, creando conciencia; hay que intentar transmitir,  dar ejemplo, y creo que el deporte es una vía estupenda para este fin, sin ser necesario ganar carreras para que el mensaje sea efectivo. Cualquiera que sea capaz de desafiar sus propios retos, sin dañar animales, debería utilizarlo como herramienta de concienciación, para poco a poco intentar cambiar este mundo y convertirlo en algo más justo para aquellos que no tienen voz.

¿QUIERES LEERLO EN FORMATO REVISTA? ¡CLICA AQUÍ!